Se que te amaré toda la vida, y quizás mañana otro robe los besos que debieron ser tuyos. Tendré que guardar tu nombre en silencio y cerrar mis ojos para verte... Sé que te hubiera dado el corazón una y mil veces. Quizás mañana otro tome mi mano y acaricie mi rostro, pero muy bajito susurraré tu nombre, deseando que seas tú.

Lo imposible llego a mi vida, estamos tan lejos. Te amo y me duele, si eres el hombre de mis sueños. No quiero olvidarte amor, y muero por gritarte cuanto ¡te amo!
Mañana otra robará los besos que debieron ser míos y te tomará la mano y acariciara tu rostro y cerraras los ojos y pensaras que soy yo.

Porque este amor no lo vamos a olvidar y en las noches tristes, en la distancia cada uno en su cama se pondrá a soñar. Habrá mil preguntas del corazón que ni la razón le sabrá explicar y tal vez alguna lágrima nos hará recordar que este amor ¡era real!