Hoy, recordando tu presencia siempre ausente,
me percato al fin de que has partido,
y que este amor tan imponente,
no ha muerto, sólo está herido.
Hoy, recuerdo tu mirada
en el paisaje de tu rostro,
y esa mirada que lastima y resucita,
que me lleva a mis sueños tan remotos.
Hoy, la melancolía ronda en mi alma,
quien no tiene un techo donde morar,
y me rodea con mil imágenes,
que nunca creo poder olvidar.
Hoy, me he percatado de que estoy sola,
y que todos mis sueños se han perdido,
y temo que llegue mi hora,
y no te contemple en mi último suspiro.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados